Para saber actuar, primero hay que saber contar
En la clase de hoy, a base de un juego llamado "Chantón", desglosamos todos los elementos que irradia la oralidad teatral. Pausas, pronunciación, vocalización, tonos, postura, gestos, entre otros. ¿Cómo? Creando y leyendo relatos basándonos en esos conocimientos. El mío fue este:
Matilda, una chica muy singular, visitaba como cada Martes la residencia Morráz, en busca de su amado. Sujetaban felizmente sus manos mientras paseaban por los límites de la finca Monterrey.
Un día, adoptaron un mono, tan singular en presencia como ella.
Ahora, la casa Morráz tiene a un varón, con un color marrón inseparable,
Y una visita que falta al almuerzo de los Martes.
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